Lo que algunos se meten en la boca.

20 04 2009

Aunque pueda parecerlo por el título, en esta entrada no vamos a hablar del guión de algunos recientes estrenos del cine español, ni tampoco de la clase de casting que han pasado algunos para salir en esas películas, aunque algo sí que tiene que ver con el cine.

Supongo que todos recordais esa escena de la película Indiana Jones y el Templo Maldito en la que había un banquete compuesto de delicias como escarabajos o sesos de mono. Cuando la vi por primera vez no podía creerme que alguien comiese cosas tan asquerosas y lo atribuí todo a la malvada y sionista imaginación de Steven Spielberg, pero ya se sabe que la realidad supera a la ficción más veces de las que nos gustaría.

Así que hoy os ofrezco aquí una lista de las comidas más repulsivas (los adalides del multiculturalismo me van a poner a parir en los comentarios) que una mente humana ha podido concebir. Siempre me pregunto lo que pasaría por la cabeza del primer ser humano que intentó comerse una de estas cosas, porque a mí no me cabe en la cabeza que alguien se pueda meter algo así en la boca por mucha hambre que tenga.

Nattou:

Si cocemos semillas de soja y posteriormente dejamos que una bacteria llamada bacillus natto las fermente,  nos saldrá esa apetitosa pasta pegajosa que se puede ver en la imagen. Tanto su olor como su sabor son descritos como “peculiares” y “pocos adaptados al paladar occidental”, lo cual quiere decir que apesta bastante y sabe a rayos. Eso sí, es sanísimo porque tiene mil nutrientes esenciales y una enzima que disuelve los trombos de la sangre. Esta genialidad ha salido de la mente de los japoneses, e incluso allí le da asco a más de uno y fuera de Tokio no es habitual su consumo.

Hot vit lon:

Sí, sí, es un embrión de pato… y se considera una comida “habitual” en sitios como Vietnam, Camboya y Filipinas. Se ve que allí eso de “comer con los ojos” todavía no lo han entendido. Ojo, que la cosa amarillenta y venosa conectada con el embrión por esos tejidos raros también se come. Mascar los huesecillos y el pico “reconocibles pero todavía tiernos” es parte del placer.

Peidan:

Otra cosa rara que les gusta a los orientales hacer con los huevos es enterrarlos en cal o ceniza o cualquier otro material alcalino durante unos meses. Con ello consiguen eliminar todo lo apetitoso del huevo y convertirlo en una bola entre negra y verde de curiosa textura y penetrante aroma.

Hakarl:

Pero no hay que irse a oriente para encontrar ejemplos de alimentos que revuelven el estómago. Lo de la foto de arriba lo comen en Islandia y no es ni más ni menos que carne de tiburón que se deja pudrir durante cuatro o cinco meses. Además del reparo que nos podría dar comer algo putrefacto, contiene gran cantidad de amoniaco, así que podeis imaginaros a lo que huele. A los primerizos se les aconseja taparse la nariz antes de probarlo. El prestigioso chef Anthony Bourdain lo ha descrito como la cosa más repulsiva y de peor sabor que ha probado.

Milbenkäse:

La “medalla de plata” de las comidas vomitivas sin duda se la doy a este queso elaborado ¡con excrementos de ácaros! Nada más que escribirlo ya me revuelve el estómago. Para conseguir esta delicia no hay más que poner el queso fresco en unas cajitas infestadas de ácaros y dejar que las evacuaciones intestinales de estos produzcan la fermentación. Según el gusto del fabricante el proceso de “curado” puede durar hasta un año, teniendo como resultado un “apetitoso” queso negruzco lleno de lo que ya sabeis.

Casu Marzu:

Esta incomparable creación culinaria se lleva sin duda el premio a la cosa más repugnante y revuelve-estómagos del orbe terrestre. No solamente es repulsiva sino que además es peligrosa para la salud y está prohibida, aunque algunos “gourmets” se las arreglan para comprarlo de extraperlo. Esta delicatessen, surgió el día que  un sardo tuvo la gloriosa idea de dejar que un montón de larvas de mosca se diesen un banquete con un queso pecorino. Lo grave fue que luego se le ocurrió comerse el producto, larvas incluídas.

Los gusanitos en cuestión, que se introducen deliberadamente en el queso y se consumen con él mientras todavía están vivos, miden casi un centímetro de largo y pueden saltar hasta quince, por lo que se aconseja al comensal que se proteja los ojos (no es broma, lo juro). El resultado es un queso untuoso que rezuma un líquido blanquecino que los entendidos llaman “lágrima” (se me ocurren mejores nombres). Por fortuna hay gente en Italia con sentido común y su venta está prohibida.

Y yo digo como Willie Scott, ¿no tendría usted por casualidad una sopita corriente?

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9 responses

22 04 2009
calicobolico

Macho que fuerte, es repugnante per aún así yo lo cataría todo, pero solo una cata, no me imagino comer este tipo de cosas durante una semana…

22 04 2009
P@B

Creo que voy a vomitar…

4 05 2009
Springroll

Vaya decepción, leyendo esta web por algún tiempo pensé que el escritor era inteligente. No se por donde empezar. Primero llamas raros a alimentos orientales, no se que concepto de raro tienes tu pero el del diccionario es algo poco común o fuera de lo normal. A ver si os enterais ya de que los occidentales somos 4 gatos orgullosos y de que todos los comportamientos irracionales de nuestra sociedad provienen de nosotros mismos. Su cultura nos lleva milenios de ventaja.Bah, paso, ¿sabes que es una gamba?, ¿sabes por donde defecan?¿sabes que comen?¿sabes que es lo que más os gusta hacer a los que las comeis?, si eso de “chupar la cabeza”. oCaracóles, callos, morcilla, queso roquefort… DEDICATE A ALGO MEJOR QUE A CRITICAR, PORQUE PARA HABLAR HAY QUE HABER ESCUCHADO ANTES.

4 05 2009
AJ

Amigo Springroll,

te aseguro que conozco y disfruto de la cocina oriental, obviamente la entrada está escrita para resultar graciosa, de ahí el tono. De todas maneras eso de “siglos de ventaja” que nos llevan los orientales es una tontería como un piano. Son mejores en unas cosas y peores en otras, simplemente. Tienen cosas muy, muy censurables. Luego, no sé si has leído el post completo pero si te fijas he puesto alimentos de todas partes, orientales y occidentales, que en todas partes se comen guarradas. No he dicho en ningún momento “los orientales comen caca y los occidentales todo lo más delicioso del mundo”. En resumen, que me parece que tu tonillo de indignación sobraba. Eso de “antes de criticar hay que haber escuchado antes” podías aplicártelo 😉

4 11 2009
Alex

Tengo entendido que en EEUU nos miran raro porque comemos conejo…para ellos es algo asi como para nosotros comernos un hamster o un ratón…claro que vas a una zona de montaña de Perú,donde todavía se habla Quechua y cuando ves las cobayas correteando por las cabañas ya te imaginas que no están precisamente como animal de compañía…

3 05 2010
ELBA GINA

ES REALMENTE ASQUEROSO PIENSA QUE EN PERÚ SE COMEN LOS CUYIS,
Y LAS PALOMAS ES MUY ASQUEROSO..

16 06 2010
David

Bueno,… hay mucha leyenda y desconocimiento con algunos platos. Yo he probado un par de ellos, el huevo ese negro sorprende al probarlo porque su sabor no es malo, es como un huevo cocido normal pero con un punto como a vino. He llegado a leer por ahi que son huevos podridos pero no es verdad, mas bien serian “huevos curados” y el color (al menos el de la clara) lo adquiere porque se envuelven en hojas de té tostadas. El otro es el natto, la soja fermentada, es cierto que el aspecto es horrible y que parece decir a gritos que apesta pero tampoco es cierto, huele como a ceniza y su sabor es adictivo (lo juro) lo que ocurre que no todas las mentes estan preparadas para pasar por alto su aspecto 😀
Lo del patito muerto es para empezar una crueldad, para mi entender hay que estar un poco mal de la cabeza para disfrutar masticando eso (tal vez ahora estoy mostrando mi lado intolerante pero no me importa). Soy muy aficionado al cine oriental y en una peli vi a uno que se comia un feto de pato de esos cada rato y al final era un psicopata asesino, con lo que pienso que tampoco es un plato aceptado por todo el mundo por aquellos lares.
Para los quesos al excremento y el pescado putrefacto no estoy preparado, tal vez tomando un trago de cera fundida como hizo Homer Simpson….

10 03 2011
Ericka

Soy de México, D.F. Entiendo que la diversidad de culturas enriquece y no tiene que parecernos apetitosa la comida de lugares lejanos, pero el ser humano evoluciono de modo que podemos usar nuestro criterio para determinar lo que es bueno o malo para nuestro cuerpo, yo pregunto ¿de que sirve tener tan compleja mente si de todas formas carecemos de criterio? La gente que prepara estos revoltijos no tiene sensibilidad para la presentacion del platillo, no tiene sentido comun, no tiene nocion del gusto del paladar humano, y dudo mucho que quien este a favor de que estos platillos se consuman se los den a probar a sus hijos.

Una cosa es ser tolerante y de mente abierta y otra cosa diferente es no tener limites para meterse cualquier cosa a la boca.

30 04 2011
LostSoul

Hola!!
Quisiera comentarte que la última foto que has puesto, la que dices que se trata de Casu Marzu, es realmente Haggis, una comida escocesa.
Aunque pueda parecer asquerosa ya que se trata de estómago de oveja relleno de diferentes vísceras de la misma y otras verduras, no se aleja demasiado de nuestras morcillas.

El resto de cosas creo que jamás las probaría :S

Un saludo

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